Personas privadas de la libertad de la Unidad Penitenciaria N° 42 de Florencio Varela elaboraron con ingenio, reciclando objetos de rezago, una cámara sanitizante y la donaron a la escuela Sol de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el marco del programa “Más trabajo, menos reincidencia”.? La experiencia solidaria se desarrolló entre un grupo de internos y un liberado, quien volvió a la cárcel para colaborar con el proyecto. La cabina sanitizante fue donada este lunes al mencionado colegio, luego de unos 45 días de trabajo intenso en los talleres de Oficios de la Unidad 42, bajo la supervisión del personal penitenciario y teniendo en cuenta todas las medidas de bioseguridad sanitaria.